Rutas Ávila

Las Mejores Rutas para conocer Ávila

Te mostramos, a continuación, unas rutas turísticas que recorrerás tranquilamente y que expertos guías y conocedores de nuestra historia y de nuestra cultura te explicarán sencillamente, pero con un rigor científico contrastado.

Santa Teresa de Jesús, patrona de la ciudad de Ávila y patrona de España, y nuestra abulense más universal, sigue siendo la protagonista, y todo turista, visitante o peregrino se acercará a la capital amurallada para revivir el siglo XVI»

Pocas ciudades españolas tienen un patrimonio arquitectónico románico como el de Ávila. La mayor parte de las iglesias románicas que ornamentan nuestra ciudad están situadas extramuros y, como caso muy curioso, colocadas frente a las puertas o los arcos de la muralla.

Ávila es una de las ciudades españolas que ha conservado y protegido con un mimo especial su casco histórico. Dar un paseo por las calles del centro histórico es una gozada, que según manifiestan todos los visitantes, es muy difícil de olvidar.

El siglo XVI es la época dorada de Ávila. La historia de la ciudad llega al máximo esplendor en todas sus manifestaciones artísticas, culturales, sociales y hasta económicas.

El monumento más emblemático de la ciudad de Ávila es, sin duda alguna, el de su fortaleza amurallada, siendo una de sus principales señas de identidad. 

Desde el Humilladero de los Cuatro Postes se divisa un panorama realmente espectacular de la ciudad, con la Muralla bellamente iluminada los monumentos de Ávila resaltan como si de una ciudad mágica se tratara.

Isabel de Castilla, más conocida como la primera reina en juntar un gran poder por su cuenta, fue abulense de nacimiento. Pasó su vida como residente en Ávila, regularmente, desde su nacimiento.

Visitas Monumentales En Ávila Y Su Provincia

No te puedes perder la visita a otros monumentos de Ávila tan importantes como son: La Catedral. El Monasterio de Santo Tomás . El Monasterio de San Francisco. El Real Monasterio de Santa Ana.

En todos estos lugares encontrarás momentos para el descanso, el disfrute de la naturaleza, el sano placer de la gastronomía, junto al arte, la historia y el conocimiento de sus gentes sencillas, cordiales y acogedoras. Vale la pena.